martes, 27 de abril de 2010

Los sueños de Camila

En un hermoso país llamado sal de frutas vivía una bella niña llamada Camila, Camila era la princesa de el país y debía ser ambiciosa, refinada, bonita y culta como las demás, pero ella no quería ser ambiciosa, ya que ella quería ser como la chicas del pueblo, que a pesar de ser pobres tenían las cualidades de una princesa excepto la ambición, aunque no lo sabia Camila tenia un hermano en el país enemigo llamado protestad, allí todo el mundo lo conocía como camilo, pero el siempre sintió que algo faltaba en su vida, lo mismo que a Camila, por que siempre se fue yendo hacía el norte su pueblo conquistando todo a su paso sin importar que o quien era, un día Camila fue a mirar el lado norte de su pueblo pero no era igual, era una parte recién conquistada de un pequeño pueblo llamado potestad, todos allí habían muerto incluso el rey, Camila sintió que ese vació interno se profundizaba mas cada día. hasta que una noche una luz extraña apareció en el rincón del cuarto, era una pequeña mujer con ropa graciosa y un par de alas de mariposa que le dijo:
-soy MA, el Ada de tus sueños pídeme un deseo y lo cumpliré-
-de acuerdo Ma deseo…-
-alto- interrumpió el Ada-di las palabras mágicas.
-¿palabras mágicas?-pegunto Camila
-si son…-dijo Ma acercándose a su oído y le susurro algunas palabras
-agua, sal y limón deseo que todo sea mejor-dijo Camila con todas sus fuerzas.

En un momento Camila cumplió su deseo mas profundo poder ser como alguien pobre durante un día .ya no era Camila la consentida del palacio era claudia la niña pobre del pueblo. Camila pensaba que le demostraba a alguien que cualquiera puede ser princesa se haria justicia y democracia para escoger el heredero(a) al trono así que grito fuertemente:
-MA-
De repente apareció Ma diciendo:
-que deseas-
-deseo…-
-las palabras, di las palabras-dijo Ma desesperada
-agua, sal y limón deseo que todo sea mejor-
Son un puff enorme y ma dijo:
-niña eso no se puede hacer, debes hacerlo tu misma-
-bueno-dijo- agua, sal y limón deseo que todo sea mejor-
Y apareció una casa de palo y paja perfecta para claudia, con una sencilla pero bonita cocina, una mesita con dos sillas de palo pero muy cómodas y dos cuartos cada uno con una cama, también sencilla pero cómoda.
-Dos cuartos? Dijo Camila, el otro para qué.

Alrededor de la casa había un bosque muy tranquilo por el que Camila fue a caminar, allí se encontró a un chico con aspecto de pastor, en realidad era Camilo que se había escapado de su castillo en el pueblo cercano que Camila había visto, porque estaba cansado de tanta guerra y tantos lujos innecesarios. Le dijo a Camila que se llamaba Carlos y que era un pastor del pueblo vecino, ella le dijo que se llamaba claudia y que vivía en ese bosque. Se pusieron a conversar como si se conocieran de toda la vida, hablaron de reinos, de bosques, de animales de lo que quisieran ser, cuando de pronto empezó a llover muy fuerte y Camila sugirió que fueran a su casa que estaba muy cerca de ahí. Ya en la casita del bosque Camilo se sintió tan a gusto que le pareció increíble y pensó que le gustaría vivir allí, por lo cal le contó a Camila toda la verdad y además le dijo que su mamá le había contado antes de morir que él no era el hijo de ella y el rey sino que su padre lo había robado, engañando al rey del país de sal de frutas del cual era verdadero hijo. Camila al oírlo no podía creerlo y también le dijo toda la verdad y que entonces ella era su hermana porque era la hija de los reyes del país de sal de frutas.

Camila y Camilo se pusieron de acuerdo para hablar con los reyes de ambos países para que parara la guerra y para que todos pudieran vivir en forma agradable pero sin tantos lujos y problemas como los que tienen las princesas y los príncipes, y aunque volvieron al castillo, frecuentemente se escapaban a su pobre pero hermosa casa del bosque.

No hay comentarios:

Publicar un comentario